Ibon Zugasti, responsable de Prospectiva de ASETT, ha presentado en la VII Cumbre Académica América Latina, Caribe-Unión Europea, celebrada en Oporto (Portugal), los resultados del estudio Delphi sobre el futuro de las organizaciones empresariales y la Economía Social en 2040. El trabajo, desarrollado en colaboración con LKS NEXT y MONDRAGON Corporation, recoge las aportaciones de 123 participantes y analiza 58 hipótesis sobre las transformaciones económicas, tecnológicas y laborales de las próximas décadas.
Anticipar los cambios para orientar las decisiones del presente
La inteligencia artificial, el envejecimiento de la población, la transformación del mercado laboral y la creciente fragmentación económica y geopolítica están configurando un escenario de cambios profundos para las empresas y las organizaciones.
¿Cómo será el entorno económico en 2040? ¿Qué capacidades necesitarán las empresas para adaptarse? ¿Qué papel puede desempeñar la Economía Social en un contexto marcado por la automatización, las desigualdades y los nuevos desafíos sociales?
Estas son algunas de las cuestiones que aborda el estudio Delphi sobre el futuro de las organizaciones empresariales y la Economía Social en 2040, impulsado desde el área de Prospectiva de ASETT en colaboración con LKS NEXT y MONDRAGON Corporation.
El estudio utiliza la metodología Delphi, una técnica de prospectiva basada en la consulta estructurada a personas expertas que permite explorar tendencias, valorar la probabilidad de distintos escenarios y analizar sus posibles impactos.
Su objetivo es generar conocimiento útil para anticipar transformaciones y contribuir a la toma de decisiones estratégicas de empresas, organizaciones e instituciones.
ASETT comparte los resultados de su estudio en la VII Cumbre Académica América Latina, Caribe-Unión Europea
El 22 de octubre de 2026, Ibon Zugasti, responsable de Prospectiva de ASETT, presentó el estudio en la VII Cumbre Académica América Latina, Caribe-Unión Europea, celebrada en Oporto (Portugal), por invitación del Foro Académico Permanente ALC-UE.
Durante su intervención compartió los resultados del ejercicio de prospectiva y las principales tendencias identificadas para el horizonte 2040.
La participación en este encuentro permitió trasladar el trabajo de investigación de ASETT a un espacio de intercambio académico internacional y contribuir al debate sobre los cambios que afectarán a las organizaciones empresariales y a la Economía Social.
123 participantes y 58 hipótesis para analizar el horizonte 2040
El estudio reúne las aportaciones de 123 participantes y examina 58 hipótesis de futuro, organizadas en tres ámbitos: el entorno económico y los mercados, la evolución de las empresas y el mercado de trabajo.
Los resultados permiten identificar tendencias que podrían transformar la actividad económica y empresarial durante las próximas décadas.
Un entorno económico más tecnológico y fragmentado. Las personas participantes consideran que las tecnologías estratégicas, como la inteligencia artificial generativa, la biotecnología o la computación cuántica, tendrán un papel cada vez más relevante. También destacan el desplazamiento del peso económico hacia Asia, la fragmentación geopolítica y la persistencia de las desigualdades sociales y digitales.
Empresas más digitales, innovadoras y colaborativas. El estudio apunta a un mayor protagonismo de los datos, el conocimiento, los activos intangibles y los ecosistemas de colaboración. La innovación, la automatización y la sostenibilidad aparecen como factores relevantes para la competitividad y la adaptación empresarial.
Un mercado laboral condicionado por la demografía y la automatización. El envejecimiento de la población, la escasez de talento y la transformación de las competencias profesionales exigirán nuevas respuestas. El aprendizaje permanente, la flexibilidad laboral, la inclusión y la adaptación tecnológica adquirirán una importancia creciente.
El análisis comparado con ejercicios anteriores de prospectiva también identifica cambios en las prioridades: ganan relevancia la soberanía tecnológica, la inteligencia artificial, la transición verde y los desafíos demográficos.
El estudio reúne las aportaciones de 123 participantes y examina 58 hipótesis de futuro, organizadas en tres ámbitos: el entorno económico y los mercados, la evolución de las empresas y el mercado de trabajo.
Los resultados permiten identificar tendencias que podrían transformar la actividad económica y empresarial durante las próximas décadas.
Un entorno económico más tecnológico y fragmentado. Las personas participantes consideran que las tecnologías estratégicas, como la inteligencia artificial generativa, la biotecnología o la computación cuántica, tendrán un papel cada vez más relevante. También destacan el desplazamiento del peso económico hacia Asia, la fragmentación geopolítica y la persistencia de las desigualdades sociales y digitales.
Empresas más digitales, innovadoras y colaborativas. El estudio apunta a un mayor protagonismo de los datos, el conocimiento, los activos intangibles y los ecosistemas de colaboración. La innovación, la automatización y la sostenibilidad aparecen como factores relevantes para la competitividad y la adaptación empresarial.
Un mercado laboral condicionado por la demografía y la automatización. El envejecimiento de la población, la escasez de talento y la transformación de las competencias profesionales exigirán nuevas respuestas. El aprendizaje permanente, la flexibilidad laboral, la inclusión y la adaptación tecnológica adquirirán una importancia creciente.
El análisis comparado con ejercicios anteriores de prospectiva también identifica cambios en las prioridades: ganan relevancia la soberanía tecnológica, la inteligencia artificial, la transición verde y los desafíos demográficos.
¿Qué papel puede desempeñar la Economía Social en 2040?
Una de las principales aportaciones del estudio es el análisis de la relación entre las transformaciones previstas y su posible contribución a la calidad de vida de las personas.
El estudio identifica que, en dos de los tres ámbitos analizados (el entorno económico y los mercados, y el mercado de trabajo), las organizaciones de Economía Social muestran una mayor coincidencia entre las tendencias que les afectan y aquellas con potencial para mejorar el bienestar colectivo.
En el ámbito del mercado de trabajo, esta relación es especialmente significativa en cuestiones como el empleo, los cuidados, la inclusión, la conciliación y el bienestar laboral.
En cambio, en el ámbito de la empresa, el estudio no identifica diferencias claras entre las organizaciones empresariales convencionales y las de Economía Social en cuanto a su alineación con la mejora de la calidad de vida.
Los resultados también apuntan a la relevancia que podrían adquirir la participación de las personas trabajadoras, el arraigo territorial, los objetivos compartidos y los modelos de colaboración entre organizaciones.
Estas conclusiones permiten identificar ámbitos en los que la Economía Social puede contribuir a responder a los cambios económicos y sociales previstos, especialmente en aquellos relacionados con el bienestar, la cohesión social y la participación.
Generar conocimiento para anticipar y transformar
El estudio Delphi constituye una aportación al trabajo de prospectiva de ASETT, desarrollado a través de iniciativas como el Observatorio de Prospectiva e Inteligencia Estratégica, orientadas a comprender las grandes transformaciones económicas, sociales y tecnológicas y analizar sus implicaciones para la Economía Social.
Más allá de identificar tendencias, este ejercicio permite plantear preguntas relevantes para las organizaciones y las políticas públicas: cómo integrar la innovación tecnológica sin perder de vista a las personas, cómo responder al envejecimiento y a los cambios en el empleo o cómo fortalecer modelos empresariales capaces de combinar competitividad, participación y bienestar.
Anticipar estos escenarios es un primer paso para preparar respuestas y orientar las decisiones del presente.
Desde ASETT, la prospectiva forma parte del compromiso de conectar el conocimiento con la acción, aportando análisis que ayuden a las empresas, las instituciones y las organizaciones de Economía Social a comprender los cambios y participar activamente en la construcción de su futuro.