El Laboratorio Social de ASETT trabaja junto a LANAGRO para analizar, sistematizar y favorecer la adaptación a otros territorios de un modelo que demuestra que es posible avanzar hacia un empleo agrícola más estable, profesional e inclusivo.
En el marco de esta colaboración, ambas entidades organizaron en Moreda de Álava una jornada de trabajo que reunió a representantes de organizaciones e instituciones de Euskadi, Navarra, Aragón y Andalucía. Entre las entidades participantes se encontraban Intermón Oxfam, Fundación Rey Ardid, Fundación Emplea, Fundación Iturriaga Danobeitia y el Ayuntamiento de San Martín de Unx, además de profesionales especializados en economía social, inclusión y empleo.
La jornada permitió conocer de primera mano el modelo desarrollado por LANAGRO, basado en la planificación de las campañas agrícolas, la contratación estable, la formación continua, la profesionalización del trabajo y el acompañamiento a las personas trabajadoras.
Este enfoque contribuye a mejorar las condiciones laborales, ofrece mayor estabilidad a las explotaciones agrarias y facilita la incorporación al mercado laboral de personas que encuentran mayores dificultades de acceso al empleo. Al mismo tiempo, aporta respuestas a algunos de los principales retos del sector primario, como la escasez de mano de obra cualificada, la estacionalidad, la precariedad laboral o la falta de relevo generacional.
De una experiencia concreta a un modelo replicable
El objetivo de la jornada iba más allá de presentar una experiencia de éxito. Las entidades participantes analizaron los elementos que han permitido consolidar el modelo de LANAGRO y compartieron los retos que afrontan en sus respectivos territorios.
El encuentro sirvió también para explorar cómo esta experiencia puede adaptarse a contextos diferentes, teniendo en cuenta las características del tejido productivo, las necesidades de las explotaciones agrarias y la realidad social y laboral de cada territorio.
La replicabilidad de un modelo no consiste en trasladarlo de manera automática, sino en comprender por qué funciona, identificar sus elementos esenciales y acompañar su adaptación a nuevas realidades. Para ello, resulta fundamental la colaboración entre organizaciones sociales, administraciones públicas, empresas, explotaciones agrarias y agentes de la economía social.
Transformar experiencias reales en conocimiento aplicado
Este proceso refleja el papel del Laboratorio Social de ASETT: identificar iniciativas con impacto demostrado, analizar las claves que explican sus resultados y convertir la experiencia acumulada en conocimiento útil para otros territorios y organizaciones.
A través del Laboratorio Social, ASETT facilita espacios de aprendizaje compartido, impulsa alianzas y acompaña la adaptación y el escalado de soluciones que ya están ofreciendo respuestas concretas a retos sociales y económicos.
LANAGRO representa un ejemplo de cómo la economía social puede contribuir a transformar el empleo en el sector primario, conciliando las necesidades de las explotaciones agrarias con la creación de oportunidades laborales más estables, profesionales e inclusivas.
Ese es el papel del Laboratorio Social: transformar experiencias reales en conocimiento aplicado y facilitar que las soluciones que funcionan lleguen más lejos.
¿Conoces una iniciativa con capacidad para transformar su sector y potencial para ser replicada? Nos gustaría conocerla: